miércoles, 13 de julio de 2011


Y tu sigues aquí, tal y como empezaste, escondida entre un "yo puedo" y un "yo voy a hacerlo". Metida entre lo mas hondo de las canciones sin nombre que suenan a tu alrededor y no sabes ubicar. Los escalofríos te rodean invitándote a ser parte de ellos, pero tu te quedas parada, cual imbécil redomada, sin siquiera pensar, hacer, querer, sentir. Pero con las cosas claras, aunque todo depende de por que se mire. Sal de tu caparazón pequeña estrellita, sal y mira la luna. Mírala, esta brillante, quizás no lo sientas así, pero todos los signos te lo demuestran. Cree, vuelve a respirar aire fresco que el universo te envía, que esta deseando entrar en ti y perderse en tu presencia infinita. Aunque todo tiene que ver, las estrellas no salen a placer, el mar las llama a ir y el mar está en silencio…

¿Ilusion o mentira?

lunes, 4 de julio de 2011


La pared naranja me mira incesante, mientras yo no se que contestar.
Sigo a lo mío, como siempre, pero noto su mirada clavada en mi alma. ¿No ves que no lo entiendo? Relájate y déjame vivir. Pero ella no cesa en su intento de lograr algo que el resto del mundo desconoce. Cada día, cada noche. Ella está ahí, con el mismo interrogante en cada célula de su preciado y arrugado gotelé del color de un atardecer apagado. Ella, que ha vivido cada uno de mis pasos, que si pudiese escribir un diario sobre mi vida, me sorprendería hasta a mi misma. Ella que continúa impasible ante el frío y el calor, que su color no se derrite ni con un vaso de agua, donde se ahogan las palabras de los demás. Quiere pero no puede, sabe pero escucha a pesar de todo. No se mueve, no actúa, no reflexiona, ni acaricia. Pero sabe, conoce más que un viejo sauce.
Continúa ahí, la vieja y desgastada pared de color naranja, del color que no olvida, ni puede siquiera decir lo que con tantas ansias revela con su estremecedor tacto agridulce, porque te cuenta lo que no quieres oír.
Esa vieja pared que remueve tus cajones, pero que ni oyes, ni sientes, ni tienes la idea de que existe…